PESADILLAS Y TERRORES NOCTURNOS 3510


 

Si eres padre/madre, más de una noche te habrás despertado con tu hij@ gritando, llorando, y con un miedo irracional por algo que no estaba pasando en la vida real, sino mientras dormía. Podemos destacar dos tipos de alteraciones en el sueño: las pesadillas y los terrores nocturnos.

¿QUÉ SON LAS PESADILLAS?

Se trata de un sueño largo y elaborado que provoca una gran ansiedad en el niñ@, provocando un despertar brusco. El miedo continúa aunque ya esté despierto y se deja consolar por los padres. Es capaz de describir lo que estaba soñando, y suele tratarse de peligros físicos (monstruos, persecuciones…). Suelen aparecer hacia el amanecer y se dan entre los 8 y 10 años.

 

¿QUÉ LAS PUEDE FAVORECER?

Tenerlas de manera esporádica es normal y no debes preocuparte. Suelen estar relacionadas con situaciones estresantes a lo largo del día, como ver una película de miedo o presenciar una discusión de los padres. Los niños inseguros y sometidos a un estrés social son más propensos a sufrir pesadillas.

 

¿CÓMO TRATARLAS?

Céntrate en tranquilizar al niñ@ y darle seguridad si se despierta. No debes llevarle a tu cama porque perjudicarías su hábito del sueño. Si la misma pesadilla se repite con frecuencia, habla con el niñ@ para averiguar la causa.

 

¿QUÉ SON LOS TERRORES NOCTURNOS?

El niñ@ grita y llora durante un sueño, pero en los terrores, es muy difícil despertarlo o calmarlo. A veces se despierta bruscamente, no suele reconocer a los que lo rodean, y no recuerda lo que estaba soñando. Se producen en la primera mitad de la noche y aparecen entre los 4 y los 7 años.

 

¿QUÉ LOS PUEDE FAVORECER?

Son más frecuentes en varones. Llegar a la noche muy cansado provoca un sueño muy profundo, donde se producen los terrores. En muy pocos casos, están relacionados con problemas psicológicos del niñ@.

 

¿CÓMO TRATARLOS?

Es importante saber que no producen sufrimiento en el niñ@. Debes estar junto al niñ@, intentar tranquilizarle (aunque suele ser inútil) y dejarlo dormir al terminar el episodio. Desaparecen en la adolescencia.

 

¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN?

En las pesadillas recuerda el contenido del sueño, en los terrores no.

En las pesadillas se despierta y se deja calmar, en los terrores no suele despertarse y los intentos de calmarlo suelen ser inútiles.

Los terrores ocurren en la primera mitad de la noche, y en las pesadillas en la segunda.

 

¿CUÁNDO CONSULTAR A UN ESPECIALISTA?

Debes consultar con un especialista cuando estas alteraciones del sueño afecten a las actividades habituales del niñ@ o estén produciendo un malestar significativo.

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